lunes, 20 de agosto de 2007

Un domingo en el ballet...


Hoy fui a ver el ballet de "La Cenicienta" que se representa en el teatro Coliseo. Desde que me enteré de que hay unos descuentos para estudiantes en los espectáculos que organiza el teatro Colón en su momentaria subsede, aprovecho para ir cuando puedo. El mes pasado tuve la posibilidad de ver la ópera La Traviatta desde palco, por sólo 7$! Como llegué tarde (para variar), hoy no tuve tan buena ubicación, a cambio ni siquiera tuve que pagar!

Esta vez fue el turno del ballet, una expresión artística que no había visto antes en directo. La verdad es que si uno no conoce de que va la historia, no es tan fácil. Con la ópera no tuve tantos problemas: el Coliseo es uno de esos teatros modernos que sumaron a su infraestructura una pantalla donde se proyectan los subtitulados (en italiano y traducidos, por supuesto), aunque a mucha gente mayor adepta a esta clase de expresiones culturales le parezca una aberración, debo confesar que para el/la joven que nunca vio ópera, es bastante práctico; ni hablar de los que no entienden italiano...

Volviendo a la chica de la ceniza, éstas son las conclusiones que pude sacar:1) tener una hada madrina puede solucionarte varios problemas, entre ellos no encontrar que ponerte; 2) si te cruzas con una mendiga sin zapatos, no dudes en darle tu par más preciado!... lo más probable es que, como recompensa te presente al amor de tu vida... que por cierto, hay un 99,8% de probabilidades de que sea un príncipe adinerado y ... 3) que suerte que no está de moda usar calzas entre los hombres hoy en día... (menos si estas son blancas... como las del príncipe...urggg); 4) mientras los pájaros, libélulas, luciérnagas y flores escoltan a Cenicienta y su flamante esposo/príncipe, me pregunto: ¿cómo se sentirá que sea tan fácil?...

Saliendo del teatro, apresuro el paso. Me enrosco fuerte mi pashimina alrededor de la cabeza. Para no mojarme el pelo. Y para evitar lo más posible el choque con el viento frío. Y para evitar escuchar las conversaciones de las señoras paquetas con sobretodos de piel. Sin embargo, llega a mis oídos: "¡Al final...! se agarró al príncipe!!". Y pienso: "Habremos visto la misma obra??"

Me agarro fuerte del brazo de X: pobre, se bancó todo con cara de "mira vos, che...." sólo porque yo le pedí que me acompañara, y el único comentario que hizo fue algo por lo bajo, más para si mismo, algo así como: "recién se conocen y ya se casaron... en esa época si que ahorraban en chamuyo...". A él también le pareció más fácil que lo normal. Entonces debe ser síntoma de la época en que vivimos... y yo que pensaba que vivíamos en la era del "fast food" y de la "banda ancha"...

Pero, más allá del amor a primera vista u "efecto príncipe", pienso ya desde arriba del colectivo, que sencilla sería la vida en general si hubiera algo u alguien que nos indicara el camino...

En la foto: "¿felicidad? si! por allá..."


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