Hubiera querido que el impulso me durara un poquito más pero otra vez trastabillé y casi me caigo... como siempre afilando mis dotes de equilibrista. Eso sí: la meta sigue claramente visible al final del túnel. Un poquito más, sólo un poquito más... de paciencia... mientras tanto me parece que voy a aceptar el consejo que me dio el profe de ajedrez (¿?) en sala de maestros y me voy a comprar el batido vitamínico ese que debe ser asqueroso...
lunes, 10 de septiembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Mas feos son los remedios te lo puedo asegurar... me encajaron bastantes en una epoca de mi vida
salute, que siga bien!!
chav chav
es verdad equi... yo tb los he padecido durante un buen tiempo.. encima para enterarme después q en realidad no tenia lo q me habian dicho q tenia.. el colmo? no era niguna pavada: diabetes... en fin, es como siempre digo, no hay q quejarse xq siempre hay alguien q esta peor q vos.. ahora sólo se q tengo algo pero no se q es!! locura, seguro..
gracias por pasarte!
besos
Publicar un comentario