Hay muchas cosas que no se, muuuchas. Pero por suerte, hay algunas poquitas que tengo muy claras. Una de esas es que daría mi vida por mi hermano. En serio. Creo que es la única persona por la cual seria capaz de morirme si le pasara algo. Estoy segura. No aguanto ni la idea de pensar que podría tener que vivir sin poder verlo, hablarle, pelearnos, cocinarle, pegarle en la cabeza, jugar a las cartas con él. Con el enano tenemos unas de esas típicas relaciones de hermanos de distinto género: yo vivo diciéndole que tiene que hacer y él me responde mandándome a cagar. Y yo lo puteo y le pego en la cabeza (así, con la mano extendida y desde atrás, despeinándolo, para que le moleste más) y entonces él hace todo lo contrario a lo que le digo para ponerme más nerviosa. Pero lo peor que me hace es que, a pesar de que le vivo diciendo que puede contar conmigo para lo que sea, siempre va con mamá primero. Yo siempre le digo que tiene mamitis, pero no por culpa suya. Mi vieja lo apañó y lo sobreprotegió toda su vida. Pero claro, a él no le molesta. A ninguno como él, bien cómodo y vago, le molestaría. Mamá siempre le da todo servido en bandeja. Y yo me desvivo explicándole que la vida no es así; que hay que calentarse y esforzarse por lo que uno quiere, porque no hay nadie que haga por uno lo que uno no hace por si mismo; que hay que trabajar, estudiar; que hay que ahorrar pero tampoco ser un amarrete; que hay que ser atento con la gente, cariñoso con los que uno quiere y educado con los demás; que coma; que se cuide de noche; que se abrigue; que lo llevo a los recitales y me quedo esperándolo hasta que aparece (por suerte no salió fanático a los pogos como la hermana mayor); que no se enoje con la abuela que tiene arterioesclorosis y no sabe lo que dice. Pero no, nunca me da bola, me hace que no con la cabeza y sigue con lo suyo. Taurino, nomás. Pero a mi igual no me importa. Le cocino igual, lo espero por horas, lo llamo yo, hago lo que no hizo, lo ayudo con los trabajos prácticos, lo cuido cuando está enfermo aunque tenga paperas y sea súper contagioso y yo no las haya tenido nunca. Le hago sopa y gelatina, le corto la comida chiquita para que pueda tragar y me quedo haciéndole compañía. Si es mi hermanito, cómo no lo voy a cuidar.
Y el digo que lo quiero, aunque me saque cagando. Y lo peino, aunque me diga que lo despeino. Y le hago la cama, aunque me diga para qué. Y le hago de comer, auque me diga que no tiene hambre. Y le pongo una frazada más, aunque me diga que no tiene frío. Y le hago café con leche, aunque me diga que no quiere nada. Si ya sabemos que es un espartano.
Él sabe que me preocupo horrores por él. También sabe que estoy tremendamente orgullosa de lo que hizo y aunque me de miedo que pueda pasar, yo lo voy a ayudar, aunque me tenga que poner a estudiar economía y cálculo matemático para ayudarlo como cuando estaba en el colegio.
Yo soy muchas cosas; tarada, distraída, hincha pelotas, hablo hasta por los codos, olvidadiza, repetitiva, insoportable. Él, en cambio, es un espartano: habla con monosílabos, nunca quiere nada, nunca reclama nada, nunca repite nada de lo que dice, todo son extremos con él (yo siempre busco el punto medio): por eso dejo el laburo para dedicarse a estudiar aunque nunca fue su fuerte (no habrá sido por culpa nuestra?). Y sólo porque es MI hermano: lo banco a muerte, aunque no salga como todos queremos y tenga que volver a empezar. Yo lo voy a bancar.
Después me dice que no me cuenta si sale con alguna chica porque yo soy re guarda bosques, a vos te parece? guardabosques yo?? porfavor...

En la foto: hay que explicar la cara de orgullo??
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