miércoles, 2 de julio de 2008

Una imagen, ¿vale más que mil palabras?

Desde que me estoy animando a sacar a la luz cosas que alguna vez escribí, me doy cuenta de que hacerse entender no es tan sencillo. Cuando uno escribe o habla sobre cosas que le pasaron a uno, para uno, esta bien Pero ¿qué pasa cuando eso mismo lo lee otro?

Las interpretaciones siempre son subjetivas; a la propia experiencia del lector, a la idea que el receptor tiene del emisor, a las circunstancias del entorno en el cual se da el intercambio.

El lenguaje es, por sobre todo, una herramienta limitadora. La imaginación, los sentimientos, la realidad, llevados a palabras escritas o habladas, sufren transformaciones.Debe ser por eso que sentimos que no nos entienden cuando queremos explicar algo, que siempre nos faltó decir algo, o que, dijimos algo que no era lo que queríamos decir. Todo es tan subjetivo y limitado...

Una imagen vale más que mil palabras, pero más que una imagen vale una caricia y el momento indicado más que toda la espera.

En la foto: ¿Quién, cuando mira una nube, ve sólo eso?

No hay comentarios: