Cuando sea vieja quiero tener un marido bien canoso.
Trabajador, cocinero, voluntarioso, tranquilo, de buen humor, que le guste el mate amargo bien caliente, cebado de la pava y no del termo.
Limpio, de manos duras, anecdotario, que escuche la radio.
Que todavía le guste bailar y salir a caminar mucho.
Que me haga rabiar a propósito solo para divertirse, que me cuide y me recuerde en público que me ama.
viernes, 8 de abril de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario